Sábado doce de diciembre, uno se imagina cuando lo sacan de casa que los planes consisten en meterse unas cuantas horas deambulando entre hordas de compradores, luces de colores y villancicos. En realidad el plan es algo más original y acabo en una antigua fábrica de cerveza, reformada lo justo para convertirse en un espacio donde celebrar eventos culturales (bendita sea) accedo con unas entradas que consigue la "jefa" gratuitamente, recibo algún obsequio de los patrocinadores y algunos tickets de cerveza que empiezan a animar la tarde. Es un acontecimiento a modo de feria del libro de Navidad entre presentaciones y puestos de libros, firmas de los autores, música en directo, foodtrucks y alguna actividad afín. La tarde transcurre relajada y todavía se hace más agradable gracias a la aportación de un par de señoras que nos regalan sus tickets de bebida.
Pero el motivo de fondo para haberme llevado al lugar, era una conferencia del escritor Toni de la Torre sobre J. J. Abrams y lo que podemos esperar el fin de semana próximo con el estreno de Star Wars, tras el fiasco de los Episodios I, II y III (en eso coincidimos). El caso es que en los tres cuartos de hora de la charla, el escritor nos explicó de donde proviene el título de su último libro "La teoría de la caja" (por cierto bonita anécdota sobre señor Abrams) que no os voy a desvelar y sobre la que algún sesudo psicólogo podría escribir largo y tendido. Pero el gran peso de la conferencia se lo llevó Lost, fue un rato agradable recordando aquellos seis años en que muchos teníamos una cita pendiente cada semana y que como mencionó Toni no sólo nos limitábamos a ver un capítulo y a esperar sin más a la próxima emisión, sino que nos sumergíamos en Internet buscando claves y respuestas a los enigmas que cada episodio planteaba, lanzábamos teorías y recibíamos réplicas y contrarréplicas.
Fue un tiempo de adicción que difícilmente volverá, sobre una serie que fue creada en sus líneas básicas en una sola tarde en un Starbucks tanto el tema de los dos hermanos en la isla como el final ya estaban definidos desde el principio. Y aunque al autor le guste más el final que a algunos de nosotros, la serie ha marcado una época. Al final acabé comprándome el libro y el autor podría hasta decir que me escribió una dedicatoria cariñosa a raíz de que le comentase que en la sexta temporada se le fue un poco la olla a J.J.Abrams poniéndole el ejemplo de aquella escena del tapón de la bañera.
Ahora solo queda disfrutar del libro que seguro no me defrauda.
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sábado, 12 de diciembre de 2015
martes, 26 de mayo de 2015
Blake Crouch: Wayward Pines (El paraíso)
Cuando el autor de este libro, ahora transformado en serie televisiva escribió "Wayward Pines" lo escribió como una especie de tributo a una serie de televisión que lo marco en su vida cuando solo tenía doce años "Twin Peaks" esto nos es ningún secreto nos lo dice el mismo en el epílogo de la novela. En este sentido de "tributo" diría que la novela consigue lo que se propone, sí por salir airoso se entiende que uno se siente atraído por la trama a medida que esta avanza, con ese pueblo de apariencia idílica que a la vez desde el principio ya sabemos esconde multitud de secretos de sus habitantes. Sin embargo tampoco es menos cierto que a medida que vamos avanzando en la lectura se empiezan a plantear tantos interrogantes uno tras otro, que uno llega a la conclusión de que va a ser difícil que el autor sea capaz de dar respuesta a todas y cada una de esas cuestiones que se van planteando.Por lo tanto coincido con aquellos que sin haber leído el libro comparan la novela con series como "Perdidos", ese detalle (mejor dicho copia descarada de Lost al iniciarse la serie con un ojo que se abre no admite dudas) pero siendo redundantes ojo que ya lo dijo el director de la serie, él en otros tiempos gran director venido a menos "Night Shyamalan: "la serie dará todas las respuestas a los multiples interrogantes que se van planteando" y me imagino que así será porque de hecho transcurridos dos capítulos la serie es una adaptación bastante fidedigna de la novela, los pocos cambios que hay no son sustanciales (exceptuando la edad de la amante) y la esencia de la novela se mantiene casi al 100%, quizás el único detalle que eche de menos fue ese aire carnavalesco y de fiesta tan "The wicker man" que hay en ajusticiamiento de uno de los personajes de la novela y que la serie omite.
Y sí, la novela da las respuestas a todas esas preguntas tan al estilo "Lost" que nos van surgiendo por doquier, por poner un ejemplo nimio que no desvela nada de la trama: "esas cajitas de altavoz que imitan a los grillos" hasta eso se explica al menos en el libro. También con razón se ha comparado la serie con "El prisionero" y es que el protagonista de la novela "Ethan Burke" podría decir que es nuestro número "seis" moderno. Jamás se rinde, en su mente sólo tiene una idea salir de ese pueblo cárcel, al igual que nuestro prisionero quería abandonar el balneario de espias a toda costa.
Pero mientras que en "El prisionero" eran los años sesenta y reinaba en cierto modo la elegancia y Patrick McGoohan nunca perdía la compostura quizás por ser inglés en "Wayward Pines" nuestro también agente del servicio secreto (otro paralelismo con la serie británica) quien por cierto desde el primer momento proclama esta condición como quien dice que es panadero o bombero, sufrirá de lo lindo: palizas, frío y un estrés psicológico que derrumbaría a cualquiera para tratar de escapar del Paraíso. Decir que personalmente la novela la divido en tres partes la primera que es la aparición en el pueblo del protagonista y todos los hechos e interrogantes que le van surgiendo, la segunda que es la que se desarrolla en la "naturaleza" y la tercera parte la de las respuestas cuando de hecho la novela da un giro hacia la "ciencia ficción" que no por esperado, nos deja satisfechos y haciendo paralelismos podría decir que nuestro particular "número seis" se encuentra cara a cara con el "número uno" y obtiene todas la información, aunque a mí es la parte que más me chirría la parte menos creíble y hay que cogerla con pinzas.
De todas maneras la novela como un entretenimiento ligero que es un refrito de tantas cosas "El prisionero", "Perdidos", "El bosque", "Shutter Island" o "El show de Truman" no está mal, ese sí originalidad cero, tendremos que esperar a que aquí se publiquen las dos siguientes novelas que Blake Crouch ha escrito para completar la trilogía de "Wayward Pines".
En cuanto a la serie si hay una cosa que me ha llamado la atención es que en sólo dos capítulos prácticamente han consumido más de la mitad de la novela, si la serie tiene diez episodios en los próximos ocho han de estirar mucho la trama y me imagino que tendrán que rellenar la historia con más hechos que los de la novela original, veremos que es capaz de sacarse de la manga Night Shaymalan.
miércoles, 29 de enero de 2014
The Prisoner (I)
Parte I Confesiones.La mayoría de los que tenemos un blog en la poderosa plataforma de Blogger hemos renunciado a ese soso logo de la marca, para poner una imagen en nuestro perfil más acorde con lo gustos de cada cual. En mi caso elegí un dibujo que me gustaba y era un pequeño homenaje a un señor y a una serie de la televisión inglesa que habría que calificarla como única en su especie. Ese caballero que aparece dibujado con su peculiar chaqueta, no es otro que el difunto Patrick Mc Goohan sobre el fondo de un lugar mítico y real "The Village" donde además de sus casas de peculiar arquitectura vemos esos carteles que anuncian el hogar de nuestro hombre, ese que carece de nombre y que es conocido como número 6.
Lo cierto es que aunque muchos de nosotros no lo sabíamos esta serie entro en nuestras vidas en el lejano año de 1982, cuando Iron Maiden publicó "The number of the beast" y rindió un homenaje a la serie en forma de canción, el tema comenzaba con la introducción de la serie:
"We want information...information...
Who are you?
The new number two.
Who is the number one?
You are number six.
I am not number! I am a free man!"
Si este breve interrogatorio y contra interrogatorio se encuentra la clave de la serie como sostienen muchos es un tema al que ya llegaremos, si es así me parece sencillamente genial, pero en caso contrario tener esa duda no es poco.
A pesar de que en España es una serie poca conocida nunca se ha emitido por ningún canal, en otros países sobre todo Gran Bretaña y Estados Unidos es una serie de culto en mayúsculas homenajeada hasta en los Simpsons e influyente en muchas películas de los últimos cuarenta años. Pero a mi el detalle que más me llama la atención es que cuarenta y siete años después de su rodaje, sus fans más "frikis" siguen reuniéndose cada año (como no podía ser de otra forma en el lugar donde se rodaron los exteriores de la serie, la peculiar villa de Portmeinon en Gales y allí ataviados con el vestuario propio de la serie se dedican a revivir la misma y a debatir sobre ella durante todo un fin de semana.
Este mismo año 2014 en el mes de abril toca nueva reunión y la estrella invitada para la ocasión es alguien que estuvo allí en 1966, durante la localización de exteriores para la serie pero que dudo se acuerde de ella, la hija del difunto Patrick Mc Goohan.
Para que luego digan que los más frikis son los fans de Star Trek. Y es que la serie original de "The prisoner" fue una especie de "Lost" de los años sesenta. De hecho la primera vez que oí hablar de la serie como tal, fue cuando algunos avispados blogueros comentaron que la serie de J.J Abrams estaba inspirada en esta. No diría yo tanto, vistas las dos pero su es cierto que hay algunos paralelismos y pequeños detalles prestados como la utilización de la "marca blanca" Village.
Reconvertida en Perdidos en la marca blanca "Dharma". Algunos han querido ver en el "rover" (un simple globo blanco relleno de aire, que impide escapar de la villa) una especie de predecesor del humo negro, no es descabellado del todo. Y si en buena parte de Perdidos nos hacíamos la pregunta ¿Quién es Jacob?, aquí no dejaremos de preguntarnos ¿Quién es el número uno? Coincidencias a posteriori también hay alguna, si el final de "Lost" hizo correr ríos de tinta a favor y en contra. El final de "The Prisoner" no fue menos en su tiempo, incluso Patrick Mc Goohan fue asaltado en la calle por una mujer que le exigía explicaciones, amén de recibir cartas de todo tipo. Al final el hombre optó por marcharse a Estados Unidos y continuar allí su carrera sin demasiada fortuna todo hay que decirlo, de hecho solo lo recuerdo en un par de papeles como el alcaide de "Alcatraz" con Clint Eastwood como protagonista y en Braveheart ejerciendo de rey, al lado de Mel Gibson con quien hizo muy buenas migas, de hecho estuvieron a punto de rodar una película que sería "Sí" un remake de la serie, ironías del destino Patrick nunca pudo escapar de su rol en "The Prisoner". En el 2009 se hizo finalmente un remake de la serie con Ian Y Jim Caviziel como protagonistas, una mini serie de seis capítulos tediosa como pocas, hace poco la vi fisicamente en formato Blu Ray tirada en una de esas cubetas "Low price" que a veces ponen en las grandes superficies, eran solo seis o siete euros que no pagaba la pena malgastar.
Si en mi caso el final de "Lost" me decepcionó, el final de "El Prisionero" soy incapaz de definirlo, me resulta un cúmulo de sensaciones contradictorias como supongo que le sucedió a parte de la audiencia de la serie en su día, podría decir simplemente que no es un final convencional. Y aunque esto no sea muy correcto decirlo o pueda parecer una exageración, creo que es el final de una serie perfecto para verlo bajo el influjo de alguna droga, de lo contrario uno puede pensar que es una tomadura de pelo, aunque a mí me gusta más pensar que que el guionista George Markestein y Patrick Mc Hoogan que también participaba en los guiones, además de dirigir unos cuantos episodios de la serie bajo distintos seudónimos eran quienes estaban bajo los efectos de algún alucinógeno adulterado y de ahí parieron ese final tan delirante en todos los sentidos, hasta suenan los Beatles con su recientemente creado "All you need is love". Más que el final en sí mismo, buena parte del capítulo final en especial determinadas escenas son las que además de delirantes han dado pie a interpretaciones muy variadas. En este sentido Patrick Mc Hoogan y el propio Markestein en algunas entrevistas posteriores incluso se contradijeron sobre el final y otros aspectos de la serie, pero una cosa si hicieron muy bien nunca se mojaron en exceso dejando la puerta abierta a interpretaciones varias.
Hace apenas tres meses se ha lanzado la serie restaurada y con bastante contenido extra en formato Blu ray, el único problema que le veo es que al parecer todo está en inglés y sólo en ese idioma. He de reconocer que al verla bajada de la red hace unos años en un español "latino" al principio choca pero luego uno se acostumbra y ahora que la estoy volviendo a ver algunos giros coloquiales un tanto particulares tiene hasta su gracia. En la segunda parte de esta entrada hablaré un poco sobre los orígenes de la serie, la trama, temas que toco, sobre mis preferidos entre los diecisiete episodios que la componen, como pequeño adelanto decir que la idea de la serie era qe tuviese sólo siete capítulos, pero la productora quería veintiseis y al final pues un termino medio la cosa quedo en esos diecisiete, incluyendo eso sí alguna extravagancia como es un episodio que trancurre en el viejo "far west", recuerdo haber leído a este respecto que Patick Mc Hoogan irlandés de nacimiento, comentaba que siempre había querido rodar un "western" pero en Gran Bretaña como que ese tipo de películas no se rodaban, al alargarse la serie pudo sacarse esa espinita y enfundarse en las ropas de un cowboy del salvaje oeste en "Living in Harmony" eso sí un episodio metido un tanto con calzador dentro del devenir de la serie.Continuará...
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